Todo comenzó con una cámara y mucha curiosidad.
Durante mucho tiempo recorrimos distintos rincones de Chile buscando aves, muchas veces sin saber si lograríamos encontrarlas. Madrugadas, caminatas interminables, horas de espera y muchos de kilómetros nos enseñaron que los encuentros más memorables no se pueden planificar: simplemente ocurren. Con el tiempo entendimos que esas fotografías guardaban mucho más que una imagen. Eran recuerdos de lugares, personas, emociones y momentos irrepetibles. Así nació Petrel.